b'Horacio Belgich, Noelia Casati'
b'El avance de la tristeza '
b'Mi\xf1o y Davila '

Páginas: 336
Formato: b'15,5 x 22,5 cm'
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9788417133023'

b'El t\xedtulo de este ensayo quiere sugerir desde el principio que a nuestras vidas como argentinos y latinoamericanos no han faltado el terror ni el estremecimiento que cruje bajo los pies. Despu\xe9s de experimentar este crujir, nuestros modos de sentir y de pensar al otro desclasado, al otro del g\xe9nero y de la etnia, como tambi\xe9n la pol\xedtica, ser\xe1n sin dudas distintos, quiz\xe1s con otros afectos, quiz\xe1s m\xe1s atentos a las fuerzas que agitan al mundo, m\xe1s permeables a incorporarlas para inventar, precisamente, un mundo, para seguir pulsando por la vida.\r\n \r\nLa sociedad percibe que una l\xednea se propag\xf3, y avanza con ella la tristeza como pasi\xf3n; esto es, como destituci\xf3n de las potencias creativas. Esa grieta, que es demolici\xf3n neoliberal, termina por sumarnos a una Tierra de Nadie, con el riesgo probable de que se multipliquen las fragmentaciones que desarticulan respuestas colectivas, promoviendo la violencia entre pobres, la potenciaci\xf3n de valores patriarcales cuando el hombre se encuentra \xe9l tambi\xe9n barrido en su antigua ilusi\xf3n de poder, con dominaciones del sexismo que llega al femicidio, incentivando la transfobia, la discriminaci\xf3n aguda de clases. Destrucci\xf3n que no termina aqu\xed, una generaci\xf3n de ni\xf1xs y j\xf3venes se halla entrampada en un proceso de muerte precoz como sicarios.\r\n \r\nLa riqueza semi\xf3tica, la diversidad cultural que fraterniza y recrea territorios no son posibles ya ante una embestida sobre la m\xednima certidumbre que debe mantener una subjetividad, un digno lugar para pensar y hacer, incluyendo su mundo al mundo de los posibles. El dominio hoy es el de la deuda, \xedntima, la que manda a obedecer, sin comprender. Ese es el avance de la tristeza, no comprender con lucidez aquello que hicimos de nosotros y de nuestro tiempo hist\xf3rico, el cual se encarga de mostrarnos su impiedad, expropiando las potencias que podr\xedan ser fugas hacia tierras menos tir\xe1nicas. '

El avance de la tristeza

$34.300,00
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Páginas: 336
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Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9788417133023'

b'El t\xedtulo de este ensayo quiere sugerir desde el principio que a nuestras vidas como argentinos y latinoamericanos no han faltado el terror ni el estremecimiento que cruje bajo los pies. Despu\xe9s de experimentar este crujir, nuestros modos de sentir y de pensar al otro desclasado, al otro del g\xe9nero y de la etnia, como tambi\xe9n la pol\xedtica, ser\xe1n sin dudas distintos, quiz\xe1s con otros afectos, quiz\xe1s m\xe1s atentos a las fuerzas que agitan al mundo, m\xe1s permeables a incorporarlas para inventar, precisamente, un mundo, para seguir pulsando por la vida.\r\n \r\nLa sociedad percibe que una l\xednea se propag\xf3, y avanza con ella la tristeza como pasi\xf3n; esto es, como destituci\xf3n de las potencias creativas. Esa grieta, que es demolici\xf3n neoliberal, termina por sumarnos a una Tierra de Nadie, con el riesgo probable de que se multipliquen las fragmentaciones que desarticulan respuestas colectivas, promoviendo la violencia entre pobres, la potenciaci\xf3n de valores patriarcales cuando el hombre se encuentra \xe9l tambi\xe9n barrido en su antigua ilusi\xf3n de poder, con dominaciones del sexismo que llega al femicidio, incentivando la transfobia, la discriminaci\xf3n aguda de clases. Destrucci\xf3n que no termina aqu\xed, una generaci\xf3n de ni\xf1xs y j\xf3venes se halla entrampada en un proceso de muerte precoz como sicarios.\r\n \r\nLa riqueza semi\xf3tica, la diversidad cultural que fraterniza y recrea territorios no son posibles ya ante una embestida sobre la m\xednima certidumbre que debe mantener una subjetividad, un digno lugar para pensar y hacer, incluyendo su mundo al mundo de los posibles. El dominio hoy es el de la deuda, \xedntima, la que manda a obedecer, sin comprender. Ese es el avance de la tristeza, no comprender con lucidez aquello que hicimos de nosotros y de nuestro tiempo hist\xf3rico, el cual se encarga de mostrarnos su impiedad, expropiando las potencias que podr\xedan ser fugas hacia tierras menos tir\xe1nicas. '