b'Juli\xe1n Galay'
b'El libro de las fuerzas'
b'Temporal'

Páginas: 163
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9788412193350'

b'Dicen que si estamos perdidos en un desierto e intentamos avanzar en l\xednea recta, vamos a tender a caminar en c\xedrculos en el sentido opuesto al de las agujas del reloj porque nuestra pierna derecha est\xe1 m\xe1s desarrollada. Algo similar podr\xeda pasar con la escucha en la vida cotidiana. En el desierto, podr\xedamos ampliar nuestra percepci\xf3n y buscar algunas se\xf1ales: una marca en la tierra, una piedra, alg\xfan arbusto particular. Si no hay nada, podemos intentar percibir de d\xf3nde viene el viento, qu\xe9 pasa con el sol, escuchar si algo suena a lo lejos, dejar algunas marcas sobre el camino recorrido, como pasa en tantos cuentos populares. Entrar en contexto. Para evitar girar sobre nosotros, en el desierto de la escucha, tambi\xe9n podemos seguir algunas huellas; esas marcas podr\xedan ser nuevas obras, sujetos que generan una constelaci\xf3n o un territorio imaginario. Pistas que no sirven para marcar un \xfanico sentido sino para desarmarlo. Aparece un mapa, una cartograf\xeda: una carta de navegaci\xf3n sonora. Los sujetos, o las obras, no son parecidos o diferentes entre s\xed, sino que el entorno y la escucha de los visitantes crean las similitudes y las diferencias. Fuerzas y procesos que se contrastan y complementan. \xbfQu\xe9 es la m\xfasica hoy? No lo sabemos, pero nada mejor que volver a estar perdidos.'

El libro de las fuerzas

$32.900,00
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b'El libro de las fuerzas'
b'Temporal'

Páginas: 163
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9788412193350'

b'Dicen que si estamos perdidos en un desierto e intentamos avanzar en l\xednea recta, vamos a tender a caminar en c\xedrculos en el sentido opuesto al de las agujas del reloj porque nuestra pierna derecha est\xe1 m\xe1s desarrollada. Algo similar podr\xeda pasar con la escucha en la vida cotidiana. En el desierto, podr\xedamos ampliar nuestra percepci\xf3n y buscar algunas se\xf1ales: una marca en la tierra, una piedra, alg\xfan arbusto particular. Si no hay nada, podemos intentar percibir de d\xf3nde viene el viento, qu\xe9 pasa con el sol, escuchar si algo suena a lo lejos, dejar algunas marcas sobre el camino recorrido, como pasa en tantos cuentos populares. Entrar en contexto. Para evitar girar sobre nosotros, en el desierto de la escucha, tambi\xe9n podemos seguir algunas huellas; esas marcas podr\xedan ser nuevas obras, sujetos que generan una constelaci\xf3n o un territorio imaginario. Pistas que no sirven para marcar un \xfanico sentido sino para desarmarlo. Aparece un mapa, una cartograf\xeda: una carta de navegaci\xf3n sonora. Los sujetos, o las obras, no son parecidos o diferentes entre s\xed, sino que el entorno y la escucha de los visitantes crean las similitudes y las diferencias. Fuerzas y procesos que se contrastan y complementan. \xbfQu\xe9 es la m\xfasica hoy? No lo sabemos, pero nada mejor que volver a estar perdidos.'