b'Ester Quir\xf3s Dami\xe1, Pascal Quignard'
b'La respuesta a Lord Chandos'
b'Shangrila ediciones'

Páginas: 74
Formato: b''
Peso: 0.182 kgs.
ISBN: b'9788412153866'

b'Imposible liberarse de la invasi\xf3n de la lengua, esa materia laboriosamente aprehendida desde la infancia. Imposible comulgar con las cosas, porque las cosas no son sino las palabras con las que aprendimos a designarlas, cuando todav\xeda no ten\xedan un nombre. Se comulga con la lengua que nombra las cosas. Y solo con la lengua escrita, objetivada como un silencio nuevo, se alcanza a entrever, como un adi\xf3s o un \xe9xtasis, el resplandor de lo que ya hemos visto.\n\nUn Francis Bacon escrito por Pascal Quignard reivindica en una carta imaginaria la escritura, y no el silencio al que se entreg\xf3 Lord Chandos al no poder decir cada cosa-en-s\xed. La escritura como contemplaci\xf3n estremecida y coalescencia. Bendita llave ensangrentada de la escritura, que abre la puerta m\xe1s all\xe1 del abismo y de la muerte, como la llave de un cuento de Charles Perrault. Llave que no se seca jam\xe1s\n\nPascal Quignard borda su carta desde la fisura entre el deseo y lo real, herida que se reabre, desgarramiento. El hilo con el que borda une a dos exiliados del mundo, Emily Bront\xeb y Georg H\xe4ndel, dos confinados por propia voluntad. Retirados para revivir, para recuperar el asombro primordial con la escritura como tercera mano. No nos han sido dadas dos manos sino tres. Y es la tercera la que palpa la noche, del otro lado de la desesperaci\xf3n y la impotencia. Del otro lado no hay silencio. Hay sustancia sonora y animal, gritos y l\xe1grimas de reci\xe9n nacido.'

La respuesta a Lord Chandos

$56.500,00
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ISBN: b'9788412153866'

b'Imposible liberarse de la invasi\xf3n de la lengua, esa materia laboriosamente aprehendida desde la infancia. Imposible comulgar con las cosas, porque las cosas no son sino las palabras con las que aprendimos a designarlas, cuando todav\xeda no ten\xedan un nombre. Se comulga con la lengua que nombra las cosas. Y solo con la lengua escrita, objetivada como un silencio nuevo, se alcanza a entrever, como un adi\xf3s o un \xe9xtasis, el resplandor de lo que ya hemos visto.\n\nUn Francis Bacon escrito por Pascal Quignard reivindica en una carta imaginaria la escritura, y no el silencio al que se entreg\xf3 Lord Chandos al no poder decir cada cosa-en-s\xed. La escritura como contemplaci\xf3n estremecida y coalescencia. Bendita llave ensangrentada de la escritura, que abre la puerta m\xe1s all\xe1 del abismo y de la muerte, como la llave de un cuento de Charles Perrault. Llave que no se seca jam\xe1s\n\nPascal Quignard borda su carta desde la fisura entre el deseo y lo real, herida que se reabre, desgarramiento. El hilo con el que borda une a dos exiliados del mundo, Emily Bront\xeb y Georg H\xe4ndel, dos confinados por propia voluntad. Retirados para revivir, para recuperar el asombro primordial con la escritura como tercera mano. No nos han sido dadas dos manos sino tres. Y es la tercera la que palpa la noche, del otro lado de la desesperaci\xf3n y la impotencia. Del otro lado no hay silencio. Hay sustancia sonora y animal, gritos y l\xe1grimas de reci\xe9n nacido.'