b'Daniel Sor\xedn'
b'La \xfaltima carta'
b'Edhasa '

Páginas: 168
Formato: b'140 mm x 220 mm'
Peso: 0.196 kgs.
ISBN: b'9789876282628'

b'Mientras en la casa se ultiman los preparativos, un hombre se demora en bajar a la fiesta. Es su cumplea\xf1os, y es tambi\xe9n un momento en que los recuerdos lo acunan y casi le impiden moverse. El ardid familiar es enviar al nieto para que lo rescate de s\xed mismo, y como tantas veces en estos casos, ocurre lo contrario. Los recuerdos no se disipan, aunque es cierto que se ordenan. Ante ese ni\xf1o que pregunta, el hombre, Jos\xe9, hilvana la historia de su vida, los momentos que la han marcado. De golpe surge un personaje importante, Urbino, de profesi\xf3n cartero. Pero luego aparece uno mayor: el legendario John William Cooke, el \xedcono de la resistencia, el referente, desde la d\xe9cada del cincuenta, de toda la izquierda peronista. Jos\xe9 lo trat\xf3 durante un a\xf1o inolvidable: \xe9l era un joven y el otro un mito de la pol\xedtica estaba cerca de la muerte. Adem\xe1s de la amistad, los lig\xf3 un secreto: una carta que Cooke escribi\xf3 a Per\xf3n, y que est\xe1 perdida desde entonces. \xbfPerdida? Pues quiz\xe1s no sea la palabra indicada. Mejor decir que a\xfan no ha visto la luz, y quiz\xe1s sea el momento de hacerla p\xfablica.\n\nCon una prosa emotiva, que liga la lucha y la militancia a la memoria y los anhelos, en La \xfaltima carta, Daniel Sor\xedn recupera el personaje de John William Cooke y su legado. En el doble sentido de la palabra: la conducta y el ejemplo que leg\xf3, pero tambi\xe9n, y m\xe1s importante, el hecho de dar a otros, de recordar que la vida es transmisi\xf3n y que eso nos salva del dolor del tiempo. '

La última carta

$25.900,00
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b'Daniel Sor\xedn'
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Páginas: 168
Formato: b'140 mm x 220 mm'
Peso: 0.196 kgs.
ISBN: b'9789876282628'

b'Mientras en la casa se ultiman los preparativos, un hombre se demora en bajar a la fiesta. Es su cumplea\xf1os, y es tambi\xe9n un momento en que los recuerdos lo acunan y casi le impiden moverse. El ardid familiar es enviar al nieto para que lo rescate de s\xed mismo, y como tantas veces en estos casos, ocurre lo contrario. Los recuerdos no se disipan, aunque es cierto que se ordenan. Ante ese ni\xf1o que pregunta, el hombre, Jos\xe9, hilvana la historia de su vida, los momentos que la han marcado. De golpe surge un personaje importante, Urbino, de profesi\xf3n cartero. Pero luego aparece uno mayor: el legendario John William Cooke, el \xedcono de la resistencia, el referente, desde la d\xe9cada del cincuenta, de toda la izquierda peronista. Jos\xe9 lo trat\xf3 durante un a\xf1o inolvidable: \xe9l era un joven y el otro un mito de la pol\xedtica estaba cerca de la muerte. Adem\xe1s de la amistad, los lig\xf3 un secreto: una carta que Cooke escribi\xf3 a Per\xf3n, y que est\xe1 perdida desde entonces. \xbfPerdida? Pues quiz\xe1s no sea la palabra indicada. Mejor decir que a\xfan no ha visto la luz, y quiz\xe1s sea el momento de hacerla p\xfablica.\n\nCon una prosa emotiva, que liga la lucha y la militancia a la memoria y los anhelos, en La \xfaltima carta, Daniel Sor\xedn recupera el personaje de John William Cooke y su legado. En el doble sentido de la palabra: la conducta y el ejemplo que leg\xf3, pero tambi\xe9n, y m\xe1s importante, el hecho de dar a otros, de recordar que la vida es transmisi\xf3n y que eso nos salva del dolor del tiempo. '