Francesc Gutiérrez, San Agustín
La vida feliz
Olañeta

Páginas: 104
Formato:
Peso: 0.095 kgs.
ISBN: 97884-9716-604-1

Para San Agustín, cuando el espíritu contempla la sabiduría y se une a ella, dando la espalda a los «ídolos» del mundo, no tiene ninguna indigencia, causa de la infelicidad, y, gozando completamente de Dios, es feliz. San Agustín escribió La vida feliz (De beata vita) en 386, cuando tenía treinta y dos años. Hacía pocos meses que había tenido lugar su fulgurante conversión al cristianismo y llevaba una vida retirada, dedicada a la oración y el estudio, preparándose para recibir el bautismo. El problema de la felicidad del hombre estaba presente en la filosofía grecolatina al menos desde el siglo V a. C. Demócrito, Aristóteles, los estoicos y los epicúreos habían tratado de encontrar una respuesta a este problema, y en general afirmaban que la clave de la vida feliz se hallaba en la virtud. Imbuido de neoplatonismo, en su interpretación cristiana, Agustín también intenta responder en este diálogo a la pregunta de cuál es el tipo de vida que puede aseguramos la felicidad. Para él, la verdadera felicidad y la perfecta sabiduría se hallan en el conocimiento completo de Dios.

La vida feliz

$13.790,00
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Para San Agustín, cuando el espíritu contempla la sabiduría y se une a ella, dando la espalda a los «ídolos» del mundo, no tiene ninguna indigencia, causa de la infelicidad, y, gozando completamente de Dios, es feliz. San Agustín escribió La vida feliz (De beata vita) en 386, cuando tenía treinta y dos años. Hacía pocos meses que había tenido lugar su fulgurante conversión al cristianismo y llevaba una vida retirada, dedicada a la oración y el estudio, preparándose para recibir el bautismo. El problema de la felicidad del hombre estaba presente en la filosofía grecolatina al menos desde el siglo V a. C. Demócrito, Aristóteles, los estoicos y los epicúreos habían tratado de encontrar una respuesta a este problema, y en general afirmaban que la clave de la vida feliz se hallaba en la virtud. Imbuido de neoplatonismo, en su interpretación cristiana, Agustín también intenta responder en este diálogo a la pregunta de cuál es el tipo de vida que puede aseguramos la felicidad. Para él, la verdadera felicidad y la perfecta sabiduría se hallan en el conocimiento completo de Dios.