b'An\xf3nimo, Marisa Siguan, Eduardo Aznar'
b'Las vigilias de Bonaventura'
b'Acantilado Editorial'

Páginas: 176
Formato: b'130 mm x 210 mm'
Peso: 225.0 kgs.
ISBN: b'9788495359315'

b'Joya curiosa y obra maestra del Romanticismo alem\xe1n, traducida hoy por primera vez al espa\xf1ol, "Las vigilias de Bonaventura" aparecieron de forma an\xf3nima en 1805, y fueron atribuidas a Brentano, Schelling o E.T.A. Hoffmann, aunque hoy se tienda a pensar en un m\xe1s bien desconocido August Klingemann (1777-1831). En todo caso, en la duod\xe9cima noche, el narrador, exp\xf3sito, nos habla de un \xabpoeta famoso\xbb que se corresponde con curiosa exactitud al que podemos imaginar autor de estas p\xe1ginas: \xabdescubr\xed que ten\xeda la nariz de Kant, los ojos de Goethe, la frente de Lessing, la boca de Schiller y el trasero de varios hombres famosos\xbb. Durante diecis\xe9is noches, seguiremos los pasos de un vigilante nocturno, y con \xe9l descubriremos, en sus rondas apocal\xedpticas cargadas de humor negro, lo falaz del discurso que cree en la raz\xf3n como b\xe1lsamo y el avance de la ciencia como progreso. El presente se convierte as\xed en una danza de la muerte secularizada y llena de iron\xeda, mientras la m\xfasica que la acompa\xf1a hace estallar, como una burbuja de jab\xf3n, cualquier did\xe1ctica construcci\xf3n optimista.'

Las vigilias de Bonaventura

$30.900,00
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b'Las vigilias de Bonaventura'
b'Acantilado Editorial'

Páginas: 176
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Peso: 225.0 kgs.
ISBN: b'9788495359315'

b'Joya curiosa y obra maestra del Romanticismo alem\xe1n, traducida hoy por primera vez al espa\xf1ol, "Las vigilias de Bonaventura" aparecieron de forma an\xf3nima en 1805, y fueron atribuidas a Brentano, Schelling o E.T.A. Hoffmann, aunque hoy se tienda a pensar en un m\xe1s bien desconocido August Klingemann (1777-1831). En todo caso, en la duod\xe9cima noche, el narrador, exp\xf3sito, nos habla de un \xabpoeta famoso\xbb que se corresponde con curiosa exactitud al que podemos imaginar autor de estas p\xe1ginas: \xabdescubr\xed que ten\xeda la nariz de Kant, los ojos de Goethe, la frente de Lessing, la boca de Schiller y el trasero de varios hombres famosos\xbb. Durante diecis\xe9is noches, seguiremos los pasos de un vigilante nocturno, y con \xe9l descubriremos, en sus rondas apocal\xedpticas cargadas de humor negro, lo falaz del discurso que cree en la raz\xf3n como b\xe1lsamo y el avance de la ciencia como progreso. El presente se convierte as\xed en una danza de la muerte secularizada y llena de iron\xeda, mientras la m\xfasica que la acompa\xf1a hace estallar, como una burbuja de jab\xf3n, cualquier did\xe1ctica construcci\xf3n optimista.'