Valentin Díaz, Raúl Antelo
Marquetería
17g ( 17grises Editora )

Páginas: 328
Formato:
Peso: 0.445 kgs.
ISBN: 9789871724772

«Si en el primer libro de esta serie, Azulejos, lo transvisual era la herramienta para acceder a la historicidad de las formas, en Marquetería radica en incrustar materia en la materia para devolver complejidad y movimiento a un tiempo histórico que nunca es uno solo. Antelo da así un paso más en su analítica de los materiales constructivos que tensan en una imagen la filología como saber de lo concreto. Su arqueología opera por saltos. Pone en práctica un dispositivo crítico que rememora (y por lo tanto olvida), cita (y así se apropia), invoca (porque confía en los nombres como joyas), conecta (e insiste, reconecta), razona (con esa apertura enseña) y narra. En cada caso incrusta materia en la materia para hacer ver lo mismo como otro, para invitar a prolongar el método y sostener así la persistencia de la teoría como saber y como experiencia. Lo que emerge de esta acción arqueológica es un rostro inédito del presente, una crítica, una denuncia y acaso un intento de salvación de las cosas y los nombres de nuestro tiempo.». Del prefacio de Valentín Díaz

Marquetería

$43.500,00
Marquetería $43.500,00
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

Valentin Díaz, Raúl Antelo
Marquetería
17g ( 17grises Editora )

Páginas: 328
Formato:
Peso: 0.445 kgs.
ISBN: 9789871724772

«Si en el primer libro de esta serie, Azulejos, lo transvisual era la herramienta para acceder a la historicidad de las formas, en Marquetería radica en incrustar materia en la materia para devolver complejidad y movimiento a un tiempo histórico que nunca es uno solo. Antelo da así un paso más en su analítica de los materiales constructivos que tensan en una imagen la filología como saber de lo concreto. Su arqueología opera por saltos. Pone en práctica un dispositivo crítico que rememora (y por lo tanto olvida), cita (y así se apropia), invoca (porque confía en los nombres como joyas), conecta (e insiste, reconecta), razona (con esa apertura enseña) y narra. En cada caso incrusta materia en la materia para hacer ver lo mismo como otro, para invitar a prolongar el método y sostener así la persistencia de la teoría como saber y como experiencia. Lo que emerge de esta acción arqueológica es un rostro inédito del presente, una crítica, una denuncia y acaso un intento de salvación de las cosas y los nombres de nuestro tiempo.». Del prefacio de Valentín Díaz