b'Silvio Mattoni, Pascal Quignard'
b'Tesoro oculto'
b'El cuenco de plata'

Páginas: 256
Formato: b''
Peso: 0.37 kgs.
ISBN: b'9786316743077'

b'Una mujer pierde su gato. Al enterrarlo en su jard\xedn, descubre un tesoro. Viaja. Conoce a un hombre en Italia. En el plazo de un a\xf1o, su vida se transforma por completo.\n\n* * *\n\nSiempre present\xed que un dolor luminoso me afectar\xeda un d\xeda. Esa era la idea: un pinchazo pleno de luz. Un rel\xe1mpago que lesionar\xeda mi cuerpo sin que yo sufriera en el acto. Sab\xeda que ese dolor inexplicable provendr\xeda de esa hora en que hab\xeda dejado de sentir cuando era muy chica. Nacer\xeda de esa hora inagotable en la que todo, un d\xeda, se hab\xeda perdido. Hab\xeda una especie de nieve al final de mi infancia que se confund\xeda con LAigle, que ca\xeda en silencio y ensordec\xeda todo. A partir de entonces todos los hilos se deshilachaban ante mi vista unos despu\xe9s de otros, todo se borraba, se retiraba, los colores se marchitaban, los pa\xf1os de los tapices se rasgaban en pedazos, todo se me escapaba. El origen volv\xeda a ser una penumbra sin l\xedmites, un caos. Despu\xe9s se convert\xeda en bruma estelar. Todo deb\xeda nacer de esa partida incomprensible. De esa desaparici\xf3n s\xfabita. Todo deb\xeda salir del fondo del mundo as\xed como el sol sale de la noche. De ese silencio s\xfabito en el instante en que sale.\n\nTodo era nuevo, de repente lejano, y aun indemne.\n\nPascal Quignard'

Tesoro oculto

$35.000,00
Tesoro oculto $35.000,00
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

b'Silvio Mattoni, Pascal Quignard'
b'Tesoro oculto'
b'El cuenco de plata'

Páginas: 256
Formato: b''
Peso: 0.37 kgs.
ISBN: b'9786316743077'

b'Una mujer pierde su gato. Al enterrarlo en su jard\xedn, descubre un tesoro. Viaja. Conoce a un hombre en Italia. En el plazo de un a\xf1o, su vida se transforma por completo.\n\n* * *\n\nSiempre present\xed que un dolor luminoso me afectar\xeda un d\xeda. Esa era la idea: un pinchazo pleno de luz. Un rel\xe1mpago que lesionar\xeda mi cuerpo sin que yo sufriera en el acto. Sab\xeda que ese dolor inexplicable provendr\xeda de esa hora en que hab\xeda dejado de sentir cuando era muy chica. Nacer\xeda de esa hora inagotable en la que todo, un d\xeda, se hab\xeda perdido. Hab\xeda una especie de nieve al final de mi infancia que se confund\xeda con LAigle, que ca\xeda en silencio y ensordec\xeda todo. A partir de entonces todos los hilos se deshilachaban ante mi vista unos despu\xe9s de otros, todo se borraba, se retiraba, los colores se marchitaban, los pa\xf1os de los tapices se rasgaban en pedazos, todo se me escapaba. El origen volv\xeda a ser una penumbra sin l\xedmites, un caos. Despu\xe9s se convert\xeda en bruma estelar. Todo deb\xeda nacer de esa partida incomprensible. De esa desaparici\xf3n s\xfabita. Todo deb\xeda salir del fondo del mundo as\xed como el sol sale de la noche. De ese silencio s\xfabito en el instante en que sale.\n\nTodo era nuevo, de repente lejano, y aun indemne.\n\nPascal Quignard'