b'Suzanne Buffam, Adalber Salas Hern\xe1ndez'
b'Un libro de la almohada'
b'Zindo & Gafuri'

Páginas: 110
Formato: b'14 x 21 cm.'
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9789878320175'

b'\r\n\r\nSu Majestad me pide, ba\xf1ada en l\xe1grimas, que acuda a su cama, temerosa, seg\xfan arguye, por tener una pesadilla. Esta palabra es nueva para ella y estoy preocupada, pero recelosa de sus t\xe1cticas infantiles. Me recuerda el sueno que tuvo el verano pasado, en el cual su t\xedtere de media gris, Boxes el Rinoceronte, fue empujado a trav\xe9s de la cerradura de su puerta y desperdigado en pedazos sobre su almohada, cuya visi\xf3n, debo admitir que con algo de justicia, la arranc\xf3 sudorosa y temblando del sue\xf1o. Eso fue hace meses, se\xf1alo. Podr\xeda suceder de nuevo, insiste. \r\n\r\n\r\nAlgunas noches llama, pidiendo agua o necesitando orinar. Algunas noches es un escozor, algunas noches un mal sue\xf1o. Algunas noches siento que mi mente nerviosa me enga\xf1a, plantando sus gritos en el ruido blanco de mi almohada. A\xfan as\xed, me pongo la bata y doy tumbos en la oscuridad, golpe\xe1ndome un dedo del pie con la valija de mi esposo, desempacada a medias junto a la escalera. Cualquier sue\xf1o del que yo haya sido arrancada chisporrotea al instante, como los rescoldos de una fogata apagada con arena. No le gusta que la llame Su Majestad. No eres mi sirvienta, insiste, airada pero tiernamente, antes de se\xf1alar su almohada al otro lado de la habitaci\xf3n y exhalar un suspiro suave, majestuoso.\r\n'

Un libro de la almohada

$22.000,00
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b'Suzanne Buffam, Adalber Salas Hern\xe1ndez'
b'Un libro de la almohada'
b'Zindo & Gafuri'

Páginas: 110
Formato: b'14 x 21 cm.'
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9789878320175'

b'\r\n\r\nSu Majestad me pide, ba\xf1ada en l\xe1grimas, que acuda a su cama, temerosa, seg\xfan arguye, por tener una pesadilla. Esta palabra es nueva para ella y estoy preocupada, pero recelosa de sus t\xe1cticas infantiles. Me recuerda el sueno que tuvo el verano pasado, en el cual su t\xedtere de media gris, Boxes el Rinoceronte, fue empujado a trav\xe9s de la cerradura de su puerta y desperdigado en pedazos sobre su almohada, cuya visi\xf3n, debo admitir que con algo de justicia, la arranc\xf3 sudorosa y temblando del sue\xf1o. Eso fue hace meses, se\xf1alo. Podr\xeda suceder de nuevo, insiste. \r\n\r\n\r\nAlgunas noches llama, pidiendo agua o necesitando orinar. Algunas noches es un escozor, algunas noches un mal sue\xf1o. Algunas noches siento que mi mente nerviosa me enga\xf1a, plantando sus gritos en el ruido blanco de mi almohada. A\xfan as\xed, me pongo la bata y doy tumbos en la oscuridad, golpe\xe1ndome un dedo del pie con la valija de mi esposo, desempacada a medias junto a la escalera. Cualquier sue\xf1o del que yo haya sido arrancada chisporrotea al instante, como los rescoldos de una fogata apagada con arena. No le gusta que la llame Su Majestad. No eres mi sirvienta, insiste, airada pero tiernamente, antes de se\xf1alar su almohada al otro lado de la habitaci\xf3n y exhalar un suspiro suave, majestuoso.\r\n'