b'Maitane Beaumont Arizaleta'
b'Una idea de felicidad'
b'Temporal'

Páginas: 140
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9788412656145'

b'\n\nLos momentos fulgurantes pueden anidar en cualquier parte, a cualquier hora y bajo cualquier circunstancia. Cuando se manifiestan, la alegr\xeda y el placer emergen de manera imprevista, y la realidad, por muy oscura que sea, resplandece durante un instante. La m\xfasica tambi\xe9n es capaz de desencadenar episodios memorables y actuar como catalizador de sentimientos profundos.\n\nWanda Landowska vive uno de esos momentos interpretando a Scarlatti al clave, en medio de un estruendo de ca\xf1ones antia\xe9reos. Erik Satie protagoniza otro trabajando en la composici\xf3n de su nueva obra en un caf\xe9 cerca del cementerio de Montparnasse, mientras alterna cantidades industriales de cerveza con tragos de aguardiente. Winnareta de Polignac, charlando sobre los cuartetos de cuerda de Beethoven con Virginia Woolf en el sal\xf3n que la escritora tiene en Londres. Marian Anderson, poniendo el cuerpo y la voz en cada una de sus actuaciones para transformar lo que Martin Luther King llama el \xfaltimo basti\xf3n del elitismo: la m\xfasica cl\xe1sica. Leonard Bernstein, leyendo el telegrama maravilloso que acaba de recibir en el backstage lleno de periodistas, fot\xf3grafos y aficionados despu\xe9s de su debut como director titular en el Carnegie Hall de Nueva York. Glenn Gould, aisl\xe1ndose del mundo con su piano y su silla enclenque en una sala repleta de micr\xf3fonos. Y es que el pianista aseguraba: \xabmi idea de felicidad es pasar doscientos cincuenta d\xedas al a\xf1o en un estudio de grabaci\xf3n\xbb.\n'

Una idea de felicidad

$32.900,00
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b'Maitane Beaumont Arizaleta'
b'Una idea de felicidad'
b'Temporal'

Páginas: 140
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9788412656145'

b'\n\nLos momentos fulgurantes pueden anidar en cualquier parte, a cualquier hora y bajo cualquier circunstancia. Cuando se manifiestan, la alegr\xeda y el placer emergen de manera imprevista, y la realidad, por muy oscura que sea, resplandece durante un instante. La m\xfasica tambi\xe9n es capaz de desencadenar episodios memorables y actuar como catalizador de sentimientos profundos.\n\nWanda Landowska vive uno de esos momentos interpretando a Scarlatti al clave, en medio de un estruendo de ca\xf1ones antia\xe9reos. Erik Satie protagoniza otro trabajando en la composici\xf3n de su nueva obra en un caf\xe9 cerca del cementerio de Montparnasse, mientras alterna cantidades industriales de cerveza con tragos de aguardiente. Winnareta de Polignac, charlando sobre los cuartetos de cuerda de Beethoven con Virginia Woolf en el sal\xf3n que la escritora tiene en Londres. Marian Anderson, poniendo el cuerpo y la voz en cada una de sus actuaciones para transformar lo que Martin Luther King llama el \xfaltimo basti\xf3n del elitismo: la m\xfasica cl\xe1sica. Leonard Bernstein, leyendo el telegrama maravilloso que acaba de recibir en el backstage lleno de periodistas, fot\xf3grafos y aficionados despu\xe9s de su debut como director titular en el Carnegie Hall de Nueva York. Glenn Gould, aisl\xe1ndose del mundo con su piano y su silla enclenque en una sala repleta de micr\xf3fonos. Y es que el pianista aseguraba: \xabmi idea de felicidad es pasar doscientos cincuenta d\xedas al a\xf1o en un estudio de grabaci\xf3n\xbb.\n'