b'Juan Papasidero'
b'Una lengua demencial'
b'Las furias editora '

Páginas: 110
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9786319058772'

b'A los catorce a\xf1os, Juan ve ir muriendo a su abuela o acaso la asesina para heredar su lengua desencajada por el Alzheimer, esa lengua de ceniza y de trueno que lo contacta con el gran mundo de la noche, de los muertos, de la realidad. La abuela Rub\xed echa az\xfacar en vez de sal a los fideos, pero \xabes una m\xe9dium, un vate resonando, un dealer literario\xbb.\nLa relaci\xf3n con su nieto dista de ser hermosa, tierna o edificante. Pero a pesar de que la abuela se siente a veces como enredadera enemiga o como boa constrictora, gradualmente va apareciendo con ternura \xabla ni\xf1a de Olavarr\xeda que un d\xeda se escap\xf3 de la siesta para ir a buscar a su pap\xe1\xbb. Hay glosas para la odisea de la p\xe9rdida: \xabDe la abuela parti\xf3 un barco, llev\xe1ndola\xbb. \xabTodo a su alrededor me resultaba naufragio\xbb. Calveyra y Gelman se suman al coro.\n\xabUna abuela es la llave que abre la caja acorazada de la infancia\xbb y \xabla poes\xeda es la infancia continuada por otros medios\xbb, concluye Juan (junto a Negroni), que se ve poco a poco confundido con otros seres que fueron pasiones de la abuela. Pero del magma incoherente del habla de la abuela brota la corriente que ir\xe1 acrecentando la de su propia escritura delirante. Tan es as\xed que finalmente la nostalgia dictar\xe1 el \xfaltimo reclamo: \xabUna palabra tuya bastar\xeda para sanarme\xbb.\nY esta primera incursi\xf3n en la literatura basta ciertamente para confirmar el talento de un joven poeta que sabe narrar ese \xabencuentro feliz y aterrador en el jard\xedn de la palabra\xbb. '

Una lengua demencial

$26.000,00
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b'Juan Papasidero'
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b'Las furias editora '

Páginas: 110
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9786319058772'

b'A los catorce a\xf1os, Juan ve ir muriendo a su abuela o acaso la asesina para heredar su lengua desencajada por el Alzheimer, esa lengua de ceniza y de trueno que lo contacta con el gran mundo de la noche, de los muertos, de la realidad. La abuela Rub\xed echa az\xfacar en vez de sal a los fideos, pero \xabes una m\xe9dium, un vate resonando, un dealer literario\xbb.\nLa relaci\xf3n con su nieto dista de ser hermosa, tierna o edificante. Pero a pesar de que la abuela se siente a veces como enredadera enemiga o como boa constrictora, gradualmente va apareciendo con ternura \xabla ni\xf1a de Olavarr\xeda que un d\xeda se escap\xf3 de la siesta para ir a buscar a su pap\xe1\xbb. Hay glosas para la odisea de la p\xe9rdida: \xabDe la abuela parti\xf3 un barco, llev\xe1ndola\xbb. \xabTodo a su alrededor me resultaba naufragio\xbb. Calveyra y Gelman se suman al coro.\n\xabUna abuela es la llave que abre la caja acorazada de la infancia\xbb y \xabla poes\xeda es la infancia continuada por otros medios\xbb, concluye Juan (junto a Negroni), que se ve poco a poco confundido con otros seres que fueron pasiones de la abuela. Pero del magma incoherente del habla de la abuela brota la corriente que ir\xe1 acrecentando la de su propia escritura delirante. Tan es as\xed que finalmente la nostalgia dictar\xe1 el \xfaltimo reclamo: \xabUna palabra tuya bastar\xeda para sanarme\xbb.\nY esta primera incursi\xf3n en la literatura basta ciertamente para confirmar el talento de un joven poeta que sabe narrar ese \xabencuentro feliz y aterrador en el jard\xedn de la palabra\xbb. '