Al-Hallaj
Diván
Olañeta

Páginas: 118
Formato:
Peso: 0.108 kgs.
ISBN: 97884-9716-111-4

«Cuando un juez inicuo sostiene la pluma, un Mansur (Hallaj) debe morir en la picota. Cuando la autoridad pasa a manos dementes, los profetas están destinados a morir». Rumi, Mathnawi, 2, 23, 13-14 Nacido en Fars, sur de Persia, en el año 244/857, Mansur al-Hallaj es uno de los místicos sufíes más célebres y controvertidos, y su obra poética es una cumbre de la poesía mística de todos los tiempos. Los poemas de Hallaj reflejan la experiencia de un amor enteramente espiritual y son la expresión de una mística unitiva que propone la absorción de lo relativo por lo absoluto, del amante por el Amado, en una comunión inefable. Su afirmación «Yo soy la Verdad», es decir, Dios, expresión elíptica de su estado de unión con la Divinidad, le valió sufrir un cruel martirio, acusado de hereje y blasfemo por las autoridades religiosas. Hallaj encarna, pues, de modo especialmente dramático el conflicto permanente entre la vivencia espiritual interior y la autoridad oficial encargada de velar por la ortodoxia. Este volumen recoge todos los poemas que Louis Massignon, el máximo especialista en Hallaj, le atribuyó.

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$15.380,00
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«Cuando un juez inicuo sostiene la pluma, un Mansur (Hallaj) debe morir en la picota. Cuando la autoridad pasa a manos dementes, los profetas están destinados a morir». Rumi, Mathnawi, 2, 23, 13-14 Nacido en Fars, sur de Persia, en el año 244/857, Mansur al-Hallaj es uno de los místicos sufíes más célebres y controvertidos, y su obra poética es una cumbre de la poesía mística de todos los tiempos. Los poemas de Hallaj reflejan la experiencia de un amor enteramente espiritual y son la expresión de una mística unitiva que propone la absorción de lo relativo por lo absoluto, del amante por el Amado, en una comunión inefable. Su afirmación «Yo soy la Verdad», es decir, Dios, expresión elíptica de su estado de unión con la Divinidad, le valió sufrir un cruel martirio, acusado de hereje y blasfemo por las autoridades religiosas. Hallaj encarna, pues, de modo especialmente dramático el conflicto permanente entre la vivencia espiritual interior y la autoridad oficial encargada de velar por la ortodoxia. Este volumen recoge todos los poemas que Louis Massignon, el máximo especialista en Hallaj, le atribuyó.