Enrique Carpintero, AAVV
Un psicoanalista en el 2050
Topía Editorial

Páginas: 128
Formato:
Peso: 0.197 kgs.
ISBN: 978987-1185-22-1

Estos son 19 relatos publicados en la revista Topía entre abril de 1994 y abril de 2000. En el primero de ellos se definía la propuesta: Un fantasma recorre el fin de siglo que atraviesa la occidental humanidad: el futuro. Quizás, nunca como hoy el futuro tuvo las características de la certeza de su incerteza. Si el futuro siempre fue impredecible, se lo trató de atrapar a través de diferentes saberes que hoy dan testimonios de interrogantes que reflejaban la época en que fueron escritos. Insistiendo en la tozuda capacidad del ser humano, en esta región del planeta de imaginar futuros posibles, iniciamos una nueva sección dentro de Topía revista que lleva por título «Un psicoanalista en el 2050». Para ello invitamos a desplegar la capacidad imaginativa de psicoanalistas y profesionales de otros campos del saber. Por ello estos relatos no son anticipatorios, ya que hablan de las angustias, miedos y esperanzas de sus autores. Es que toda manifestación de subjetividad está atravesada por los conflictos de su época. Freud extendía esta idea a toda creación artística al plantear que el autor expresa su problemática íntima desde las cuestiones de su tiempo. La necesidad de publicar este libro forma parte de nuestro compro-miso editorial con una perspectiva humanista y política en diferentes campos del saber. Los desarrollos científicos y tecnológicos han podido resolver problemas impensables hace cincuenta años. Sin embargo sus consecuencias han llevado a la necesidad de rescatar la importancia de la práctica del psicoanálisis. Recientemente el conocido psicoanalista Philip K. Dick comentaba: Hoy la práctica del psicoanálisis ha cambiado radicalmente. El diván es una pieza de museo cuya foto mu-chos analistas tienen en sus computadoras. Los más jóvenes lo usan como ícono para enfrentar a los psicotecnodirigistas. No me imagino cómo sería recostarse en un diván para hablar durante varias horas a la semana. Sabemos que se ha dejado de usar hace mucho tiempo al encontrarse formas innovadoras no sólo en el campo individual sino en el social y político. Sin embargo para mí simboliza lo específico de nuestra práctica: rescatar ese espacio donde los conflictos del padeciminto subjetivo se resuelven en el encuentro con un otro humano. Ese encuentro entre paciente y terapeuta como se decía antiguamente.

UN PSICOANALISTA EN EL 2050

$24.900,00
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Un psicoanalista en el 2050
Topía Editorial

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ISBN: 978987-1185-22-1

Estos son 19 relatos publicados en la revista Topía entre abril de 1994 y abril de 2000. En el primero de ellos se definía la propuesta: Un fantasma recorre el fin de siglo que atraviesa la occidental humanidad: el futuro. Quizás, nunca como hoy el futuro tuvo las características de la certeza de su incerteza. Si el futuro siempre fue impredecible, se lo trató de atrapar a través de diferentes saberes que hoy dan testimonios de interrogantes que reflejaban la época en que fueron escritos. Insistiendo en la tozuda capacidad del ser humano, en esta región del planeta de imaginar futuros posibles, iniciamos una nueva sección dentro de Topía revista que lleva por título «Un psicoanalista en el 2050». Para ello invitamos a desplegar la capacidad imaginativa de psicoanalistas y profesionales de otros campos del saber. Por ello estos relatos no son anticipatorios, ya que hablan de las angustias, miedos y esperanzas de sus autores. Es que toda manifestación de subjetividad está atravesada por los conflictos de su época. Freud extendía esta idea a toda creación artística al plantear que el autor expresa su problemática íntima desde las cuestiones de su tiempo. La necesidad de publicar este libro forma parte de nuestro compro-miso editorial con una perspectiva humanista y política en diferentes campos del saber. Los desarrollos científicos y tecnológicos han podido resolver problemas impensables hace cincuenta años. Sin embargo sus consecuencias han llevado a la necesidad de rescatar la importancia de la práctica del psicoanálisis. Recientemente el conocido psicoanalista Philip K. Dick comentaba: Hoy la práctica del psicoanálisis ha cambiado radicalmente. El diván es una pieza de museo cuya foto mu-chos analistas tienen en sus computadoras. Los más jóvenes lo usan como ícono para enfrentar a los psicotecnodirigistas. No me imagino cómo sería recostarse en un diván para hablar durante varias horas a la semana. Sabemos que se ha dejado de usar hace mucho tiempo al encontrarse formas innovadoras no sólo en el campo individual sino en el social y político. Sin embargo para mí simboliza lo específico de nuestra práctica: rescatar ese espacio donde los conflictos del padeciminto subjetivo se resuelven en el encuentro con un otro humano. Ese encuentro entre paciente y terapeuta como se decía antiguamente.